“La Confesión, el beso de la Misericordia”

Parte de la preciosa oración de Sto. Tomás de Aquino: preparación para comulgar.

La Confesión, el beso de la Misericordia

“Dios omnipotente y eterno,

Me acerco al sacramento de tu Hijo Unigénito, Nuestro Señor Jesucristo,

como ENFERMO, al Médico de la Vida,

como SUCIO a la Fuente a la Fuente de la MISERICORDIA,

como CIEGO a la Luz de la Claridad Eterna,

como POBRE e INDIGENTE al Señor de Cielo y Tierra.

 

Ruego a la abundancia de tu generosidad

que te dignes curar mi enfermedad,

limpiar mi fealdad.

iluminar mi ceguera,

enriquecer mi pobreza,

vestir mi desnudez,

 

para que pueda recibir al Pan de los Ángeles,

al Rey de los Reyes, al Señor de los Señores,

con tanta reverencia y humidad,

con tanta contrición y devoción,

con tanta pureza y fe,

con tal propósito y deseos,

comoconviene a la salud de mi alma (…)”

 

Lo que se cumple plenamente en la CONFESIÓN, Sacramento del Amor Misericordioso.

De la Confesión salgo curado,limpio,contemplando la LUZ, rico y vestido con la Vestidura nupcial.

La Confesión: la mejor preparación para COMULGAR.

 

D. Manuel L.

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