Carta desde S.

Hola amigos lectores,

A continuación les relataré el gran milagro que la Misericordia Divina me otorgó.

Recientemente sufrí una lesión en el pulmón derecho. Tuve dos neumotórax en cuestión de tan solo un mes.

Los médicos decidieron operarme porque sino el problema no dejaría de repetirse. Lo pasé muy mal. Estas afecciones son muy dolorosas y además pasé mucho miedo, pues todo era desconocido para mí.

Mi madre, una gran devota de la Misericordia Divina, me inculcó su devoción.

Antes de la operación, me abandoné a Dios ofreciéndole mis dolores, mis miedos y angustias, y le pedí que me diera paz para afrontar todo lo que tuviese que venir.

Todo fue increíble después de la operación, el médico avisó a mis familiares de que la recuperación sería dolorosa, pero gracias a la Misericordia Divina, no solo no pasé dolores, sino que mi recuperación fue muy rápida. Los médicos estaban asombrados.

Con mi testimonio solo pretendo arrojar esperanza sobre todos los que estéis leyendo esto ahora mismo. Abandonaros a Dios, Él os ama como nunca nadie lo hará y depositad toda vuestra confianza en Él, pues Él es el amigo fiel que nunca falla.

¡¡Gracia mi Misericordia Divina!!

Una sevillana

Nota: Les ruego por favor que publiquen mi relato pues es de suma importancia para mí. Al menos así es como Dios me lo hace sentir. Un cordial saludo.

Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*